miércoles, agosto 4, 2021
Aura

ESPACIO EMPRESARIAL La felicidad en tiempos actuales

Hoy quiero compartir contigo este tema que en los últimos años ha estado tomando fuerza en el mundo empresarial y que para muchos todavía no es fácil comprender cómo es que un aspecto tan difícil de medir, como lo es la felicidad, pueda tener un impacto tan directo en un resultado tangible y medible como la productividad, y más en los tiempos que hoy vivimos.

Vamos a platicar sobre la felicidad y para ello debemos comenzar por definir qué entendemos por felicidad. Para este fin, es importante resaltar que los grandes filósofos occidentales de la historia antes de Cristo ya se ocupaban en esta definición. Para Aristóteles, la felicidad consiste en la autorrealización, en alcanzar las metas propias de un ser humano. Por su parte, Platón definió la felicidad como esa sensación de plenitud, paz y serenidad que nos llena de alegría interior y nos permite disfrutar la vida, lo cual parece ser una quimera inalcanzable para la mayoría de las personas. En la actualidad la psicología positiva es considerada como la parte de la psicología que estudia de manera científica la felicidad; su creador, Martín Selligman, define la felicidad en función de cinco elementos: las emociones positivas, el flow, el significado, los logros y las relaciones positivas.

Justo nos basaremos en Selligman para hacer este análisis de la felicidad y cómo lo podemos llevar a la empresa para que mejoren las condiciones en las que las personas se mueven y con ello mejore la productividad. Revisemos entonces cada uno de estos elementos y cómo aplicarlos:

Emociones positivas

Selligman define a una vida llena de emociones positivas como “vida placentera”. Vamos a conocer cuáles son las emociones positivas que debemos cultivar en las personas para que seamos felices, para lo cual revisaremos las diez emociones positivas que propone Bárbara Fredrickson:

Alegría: es un estado de ánimo que se experimenta ante un acontecimiento agradable y que normalmente se refleja en una sonrisa.

Gratitud: es una sensación encantadora que aparece cuando agradecemos algo que se nos presenta como un regalo.

Serenidad: es una emoción luminiscente que se presenta con un largo suspiro ante una situación agradable y adecuada.

Interés: es una sensación de explorar algo nuevo que llama nuestra atención.

Esperanza: es la fuerza que nos sostiene y nos impide rendirnos ante la desesperación, nos motiva a seguir.

Orgullo: es la sensación que florece después de un logro en el que hemos invertido esfuerzo y capacidad y hemos alcanzado el éxito.

Diversión: es un hecho social que nos impulsa a reír y compartir jovialidad ante situaciones agradables y entretenidas.

Inspiración: es la sensación que nos impulsa a dar lo mejor de nosotros mismos. Asombro: es una emoción abrumadora que nos causa sorpresa extraordinaria.

Amor: es una experiencia interpersonal determinada por incrementos momentáneos de emociones positivas compartidas.

El “flow

Se considera que una persona está en el “flow” cuando hace aquello para lo cual sus fortalezas personales están en su mejor desarrollo, es decir, cuando está cien por ciento involucrada en una actividad y nada lo distrae de lo que es su motor. Para Selligman alguien que vive en “flow” tiene una “vida comprometida”. Para definir este tema, nos vamos a apoyar en Mihály Csíkszentmihályi (lo sé, imposible de pronunciar, jejeje), cuyas aportaciones sobre cómo mantenernos en “flow” son vitales en el estudio de la felicidad. Para este autor de nombre impronunciable, la gente es más feliz cuando está en un estado que le permite “fluir”, es decir, que se encuentra en una concentración o absorción completa en esa actividad; es “estar en la onda”. Es un estado óptimo de motivación intrínseca, en el que la persona está inmersa en lo que está haciendo, teniendo una sensación  de libertad, gozo, compromiso y habilidad, donde lo demás alrededor parece que no importa, que se ignora.

La gente es más feliz cuando está en un estado que le permite “fluir”, es decir, que se encuentra en una concentración o absorción completa en esa actividad; es “estar en la onda”.

Significado

Este elemento que contribuye a la felicidad tiene que ver con pertenecer y servir a algún propósito que es mayor a uno mismo. Los elementos anteriores son solitarios, sin embargo, el significado supone ser parte de algo más grande, que le da propósito y sentido a nuestra vida; sin importar la fuente, el ser parte de algo mayor a uno mismo contribuye de manera importante a nuestro bienestar y a nuestra felicidad. Para Selligman una persona que vive con este elemento tiene una “vida significativa”.

Logros

Los logros son muy importantes de acuerdo a la definición de felicidad de Selligman y difícilmente van aislados de los otros elementos. Para los seres humanos existe una necesidad vital de sentirnos competentes y de poder actuar con autonomía. El poder establecer metas, desarrollar nuestras habilidades de autocontrol, de disciplina y de perseguir el éxito en nuestros propios términos nos ayuda a estar en crecimiento permanente y poder desarrollar nuestro máximo potencial. Este aspecto también se ve afectado por la confianza en uno mismo, por ello entre más preparados estemos, más seguros y satisfechos nos sentiremos con nuestros proyectos. Para Selligman, una vida en donde se aplica este elemento es una “vida de logros”.

Relaciones positivas

Tener y mantener relaciones positivas y constructivas es una necesidad universal para nuestro bienestar como personas. Es vital la necesidad de sentirnos conectados con la pareja, la familia, los amigos, la comunidad, la organización, el mundo. Para ello es importante destinar tiempo a cultivar relaciones positivas, ya que tienen efecto inmediato en nuestra felicidad; “el pasto que se riega continuamente… siempre es más verde”. Es maravilloso descubrir que muy poco de lo que es verdaderamente positivo nos pasa a solas, por eso hay que mantener relaciones positivas.

Las relaciones positivas son el antídoto para enfrentar las situaciones adversas de la vida. Para resumir lo que Selligman aporta al tema de la felicidad, es importante hablar del método PERMA:

Y ahora viene la gran pregunta… ¿Cómo podemos contribuir a incrementar la felicidad de las personas que colaboran con nosotros?

1. Genera situaciones que les permitan poner en práctica emociones positivas y procura captar con imágenes (fotos) esos momentos.

2. Identifica las fortalezas de cada uno de tus colaboradores y permite que tengan actividades que los mantengan en “flow”.

3. Define el trabajo de cada colaborador como una actividad con significado, como una actividad que trasciende, que tiene sentido.

4. Reconoce sus logros y festéjalos.

5. Construye relaciones positivas, crea ambientes que favorezcan la confianza en ellos y entre ellos.

6. Siempre capta esos momentos y recuerden juntos esas aventuras.

Las relaciones positivas son el antídoto para enfrentar las situaciones adversas de la vida.

Estas son sólo algunas propuestas de cosas que podemos hacer; dejemos que nuestra creatividad también nos haga felices, date la oportunidad de hacer cosas nuevas por tu felicidad y la de los que te rodean. ¡Vamos por empresas felices! Como reflexión te quiero compartir los siguientes datos: el 50% de la felicidad es hereditaria, ya la traemos instalada y, créeme, en México somos buenos para eso; el 10% depende de las circunstancias, así que lo que actualmente vivimos no define nuestra felicidad: y el 40% depende de nuestra decisión, así que cada uno de nosotros es responsable de nuestra propia felicidad, así que manos a la obra, ¡seamos personas felices!

Rosalinda
Pizarro Santos
Directora General

Fundada en 1999, Espacio Empresarial se especializa en consultoría, incubación de negocios, formación de capacidades, desarrollo y certificación de competencias, gestión de proyectos, eventos empresariales y conferencias.


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Kelly TELM

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