IA, UNA HERRAMIENTA ESENCIAL PARA EL CRECIMIENTO EMPRESARIAL

La Inteligencia Artificial nos abre un mundo de posibilidades para potenciar el talento humano. Integrar esta innovación con visión estratégica y ética definirá el éxito de las áreas de RR.HH. en las organizaciones

Hace solo unas décadas los avances en tecnología eran más graduales, por lo que había tiempo para trabajar en la resistencia y adaptación. En los últimos años la velocidad del cambio ha aumentado exponencialmente, y eso nos obliga a evolucionar con la misma rapidez en los procesos de personas. Contrario a lo que muchos pensarían, la clave del cambio no está en la tecnología, sino en el mindset.

CAMBIAR LA MENTALIDAD PARA CONSERVAR LA CULTURA

El cambio de mindset con respecto a la tecnología, especialmente si hablamos de IA, debe abordarse en términos de cuáles son los beneficios que va a traer este tema; cómo presentarlo a la organización, cómo va a impactar la cultura y cómo va a impactar a los asociados(as).

Hay dos factores clave para el éxito en la transformación del mindset: primero, establecer una perspectiva clara sobre cómo adoptar una tecnología como esta; y segundo, moverse con agilidad. Aunque la evolución es vertiginosa, lo importante es mantenerse a la par del cambio y aprovechar su impulso.

En Walmart de México y Centroamérica hemos avanzado consistentemente en nuestro proceso de transformación digital, impulsado por las necesidades de crecimiento y eficiencia operativa. Este camino ha incluido desde el uso de algoritmos y análisis de datos, hasta la implementación de soluciones de machine learning, lo que nos ha llevado de forma natural a integrar la inteligencia artificial como un habilitador clave en múltiples frentes. Uno de los desarrollos más representativos es My Assistant, una herramienta de IA generativa diseñada internamente para apoyar a nuestros asociados(as) en la creación de contenido, resolución de problemas complejos y acceso ágil a información sobre políticas, procesos y beneficios. Esta solución no solo mejora la productividad individual, sino que también se integra con otras plataformas para conectar aplicaciones y administrar grandes volúmenes de datos de forma más eficiente. Sin embargo, My Assistant no es el único uso de IA en la organización. También hemos incorporado inteligencia artificial en herramientas que combinan IA con visión por cámara, realidad aumentada y aprendizaje automático para facilitar la gestión de turnos, solicitudes de tiempo libre y otras tareas operativas. Estas tecnologías no solo optimizan procesos internos, sino que también mejoran la experiencia del cliente y el equilibrio vida-trabajo de nuestros asociados(as), contribuyendo a una cultura más ágil, digital y centrada en las personas.

NO, LA TECNOLOGÍA NO “REEMPLAZA” A LOS HUMANOS

El uso de la IA en los procesos de Recursos Humanos es una ventaja operativa que nos permite poner el foco en lo que verdaderamente importa: las personas.

En Walmart, utilizamos inteligencia artificial como una herramienta estratégica para potenciar nuestros procesos de atracción de talento. Más allá de automatizar tareas, la IA nos permite perfilar a las personas con base en sus habilidades, experiencia y ubicación, conectándolas con las oportunidades que mejor se alinean a su potencial y al crecimiento del negocio. Por ejemplo, en el proceso de reclutamiento, la IA analiza la información previamente alimentada para identificar candidatos con mayor afinidad al perfil buscado, lo que nos permite ahorrar tiempo en etapas iniciales y enfocarnos en el análisis cualitativo de los perfiles más viables. Este enfoque híbrido —tecnología más juicio humano— es clave: la interacción personal, conocer a la persona y entender su motivación, sigue siendo un componente insustituible en la toma de decisiones.

Me cuesta trabajo pensar que la inteligencia artificial, el día de hoy, tenga cierta empatía frente a situaciones que no necesariamente son blancas o negras. Y es ahí en donde todavía las relaciones humanas van a seguir siendo muy relevantes.

PARA FACILITAR EL CAMBIO

Cuando las personas atraviesan una etapa de transformación, el primer paso es generar con- ciencia sobre el cambio. Mucha de la resistencia suele surgir cuando aún no se comprende el valor que este puede aportar. En el caso de la inteligencia artificial, es fundamental comunicar que no se trata de una amenaza, sino de una herramienta poderosa que viene a amplificar nuestras capacidades. Si bien es cierto que la IA puede automatizar ciertas tareas operativas, su verdadero potencial está en liberar tiempo y energía para que las personas se enfoquen en actividades más estratégicas, creativas y humanas. Esto implica que, como organización, debemos fomentar una cultura de aprendizaje continuo, donde cada persona se profesionalice en nuevas habilidades que generen valor en un entorno cada vez más digital.

A través de los siglos, el miedo a que las máquinas le quiten el trabajo a los hombres ha existido y se ha esfumado ante los roles nuevos que el mismo cambio exige. Durante la Revolución Industrial, los obreros, alarmados, se manifestaban y quemaban las máquinas en las fábricas. Finalmente, las máquinas funcionaron y requirieron supervisores y generaron más producción, que detonó el surgimiento de muchos más empleos en toda la cadena de suministro. Esto nos demuestra que el trabajo cambia, no necesariamente desaparece. La IA no sustituye el talento humano: lo complementa y lo impulsa hacia su siguiente nivel.

Y para que los asociados(as) lo comprendan, nuestro objetivo es justamente explicar, a través de los casos de uso y los beneficios que han traído, cómo su trabajo se puede volver mucho más fácil y cómo pueden dedicar su tiempo a hacer otras cosas de relevancia para la compañía y para el desarrollo profesional y personal.

ADAPTARSE A DIFERENTES GENERACIONES

En un entorno de transformación constante, la clave está en reconocer que la adopción tecnológica no depende de la edad, sino del mindset. Si bien algunas personas pueden tener una mayor familiaridad inicial con ciertas herramientas digitales, lo que realmente marca la diferencia es la disposición a aprender, adaptarse y evolucionar.

La inteligencia artificial se está consolidando como un habilitador estratégico que transforma la manera en que trabajamos, y con ello redefine los roles y las habilidades que necesitamos desarrollar. Esto implica que, como organización, debemos facilitar el acceso y la comprensión de estas tecnologías para todos los perfiles, independientemente de su experiencia previa o generación.

Nuestro rol es claro: hacer que la tecnología sea accesible, comprensible y útil para todos, promoviendo una cultura de aprendizaje continuo donde cada persona pueda fortalecer sus capacidades en áreas cada vez más humanas, como el pensamiento crítico, la empatía, la colaboración y la toma de decisiones estratégicas. Porque en el futuro del trabajo, la tecnología potencia, pero el valor lo seguimos generando las personas. Algunos irán más rápido, otros más lento, pero eventualmente se irán moviendo hacia el uso de estas tecnologías.

ESTRATEGIAS Y FUTURO CON BASE EN IA

Siempre las estrategias de Recursos Humanos tienen que estar conectadas a la de la compañía. Una forma de utilizar la inteligencia artificial es justamente que te pueda dar las recomendaciones sobre cuáles deberían ser las innovaciones en el área de personas y que estén relacionadas con lo que la compañía está buscando. Para lograrlo, la tecnología y la IA deben emplearse como una herramienta que ayude a desarrollar la estrategia, no como la forma de desarrollar la estrategia.

Cuando miramos hacia el futuro, la inteligencia artificial se perfila como un habilitador transformacional en la gestión de personas. Su capacidad para simplificar tareas, acelerar procesos y generar insights accionables no solo hará más eficiente nuestro trabajo, sino que también impulsará una evolución profunda en el rol de las áreas de talento.

Muchas veces tendemos a ver la tecnología como una línea de avance progresiva, pero en realidad su desarrollo es más bien atómico: múltiples innovaciones emergen simultáneamente y se interconectan, generando impactos que trascienden funciones específicas. Así, el verdadero cambio en la gestión de personas no vendrá únicamente del uso directo de la IA, sino de su aplicación transversal en áreas como manufactura, finanzas, operaciones y la vida cotidiana. Este nuevo entorno exigirá que las personas se profesionalicen en capacidades más estratégicas y profundamente humanas: pensamiento crítico, liderazgo empático, toma de decisiones éticas y colaboración interdisciplinaria. Al ampliar el valor humano, nuestro reto como organización será seguir acompañando esta transición con visión, formación y propósito. Y nuestro reto como organización será acompañar esa transición con visión, formación y propósito.

MANTÉN LA MENTE ABIERTA

Si hay una recomendación clave para navegar esta nueva era, es mantenerse curioso y abierto al cambio. Cada avance tecnológico representa una oportunidad: pruébalo, explóralo, identifica cómo puede generar valor en tu entorno y construye tus propios casos de uso. La inteligencia artificial no es solo una herramienta; es una puerta hacia el futuro del talento humano. Es un habilitador que nos reta a evolucionar, a profesionalizarnos en habilidades más estratégicas, más creativas y profundamente humanas.

Sé pionero del cambio. Integra la IA con propósito, visión y empatía. Porque la tecnología transforma procesos, pero somos las personas quienes transformamos culturas, inspiramos equipos y construimos el futuro de las organizaciones. El liderazgo del mañana empieza con la mentalidad que elijas hoy.

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