El futuro: más allá de la pandemia en la gestión del talento humano

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La pandemia global nos ha catapultado a una realidad distinta. Desde que se inició la cuarentena hasta la implantación de la “nueva normalidad”, el rol del área de Recursos Humanos se ha visto condicionada por tres elementos cruciales.

E

l primero, dar respuesta a las personas: el teletrabajo generó dudas sobre cómo interactuar con el equipo y sobre cómo cumplir horarios y tareas desde un entorno lejano. El segundo elemento fue el de contener emocionalmente al equipo: bajar los niveles de ansiedad frente a un bombardeo de información que provocaba elevados niveles de estrés. Y el tercer elemento fue salvaguardar la salud física y emocional de las personas. Una vez encaminados en esta nueva modalidad de trabajo, se descubrió que era indispensable desarrollar escalas más altas de resiliencia para superar toda la afectación que tendría la emergencia sanitaria en las relaciones personales y laborales. Ha sido necesario estar conscientes de que la conectividad a Internet puede fallar cuando se trabaja desde casa, que una computadora puede dejar de funcionar, que las condiciones de cada persona son distintas; y que además de las tareas laborales, los trabajadores tienen responsabilidades en su hogar. Todos estos elementos han contribuido para determinar el momento actual (el now). Un “ahora” que demuestra que sí es posible trabajar desde casa. Un “ahora” que advierte que los niveles de productividad pueden mantenerse altos, aunque el equipo esté trabajando de manera remota. Un momento en el que el área de RH juega un rol protagónico para que esta modalidad sea sostenible en el largo plazo.

Este escenario, inevitablemente, nos lleva a pensar en lo que viene (el next), que estará determinado por las modificaciones a las restricciones poscuarentena. El virus no se ha ido, está en el mundo, y hasta que no se desarrolle y comercialice una vacuna, el modo en que vivimos y trabajamos no será el mismo de hace seis meses. En este contexto debemos tomar en cuenta algunos factores: que no todas las personas volverán a sus puestos de trabajo, que se debe proteger a la población más vulnerable, y que habrá que definir quiénes pueden mantenerse en teletrabajo indefinidamente.

Los protocolos de bioseguridad determinan que deben existir dos metros de distancia entre las personas, que haya una revisión médica al ingresar a las empresas y que todos cuenten con elementos de protección. También hay que tomar en cuenta que el transporte público realizará rigurosos controles al trasladar a la gente, lo cual condicionará la movilidad de las personas.

Todo esto nos lleva a una nueva realidad de relacionamiento laboral. Se cancela la hora del café en las oficinas; el cotilleo entre compañeros; las reuniones eternas, entre cinco o más personas, en una sala de reunión. Y quizá todo esto nos lleve a ser más eficientes. A ir directo al grano. A revisar más temas y a avanzar con objetivos en un mismo día o semana. Pero, esta nueva realidad necesita de un camino conductor que viene de la mano del área de Recursos Humanos. Ahora más que nunca hay que reforzar la conexión entre personas y empresas.

La comunicación clara, sencilla, directa y sostenida es indispensable. Hoy más que nunca hay que cuidar al capital humano. Si se enferma un grupo de personas y no existe reemplazo, se puede afectar severamente la producción. No es posible divorciar a las personas del negocio, ambas caminan juntas. Si se cuida a las personas, se está cuidando al negocio. Ahora, el área de RH debe liderar los protocolos de bioseguridad, establecer los canales de comunicación para transmitir dichas políticas, y habilitar todas las herramientas posibles de trabajo colaborativo.

Es un momento de transformación. Es un momento clave para que desde el área de Recursos Humanos se apoye a la eficiencia de las empresas. Es un momento para ser creativos, para motivar al talento humano. 

Otra directriz es la recuperación de los negocios. Para lograrlo, puede plantear nuevas estructuras menos jerárquicas y más planas. Es necesario redefinir las funciones de los trabajadores y apoyar al equipo con herramientas tecnológicas y digitales. Es un buen momento para dar pasos en la profesionalización de los gestores de talento humano, así como en la automatización y optimización de recursos.

La cultura organizacional ha sido desafiada. La era del jefe que vigila a sus colaboradores caducó. Antes, la función principal era controlar, ahora es confiar. Definir tareas y objetivos que deben cumplirse en un plazo determinado y permitir que el trabajador pueda gestionar responsablemente la manera, el tiempo y los horarios para conseguirlo. Otro cambio fundamental será el de las nuevas compensaciones. Antes se ofrecía como beneficio la alimentación, uniformes, celebraciones o viajes. Si todo eso está limitado por la pandemia, ¿qué debo impulsar? Quizá es momento de preocuparnos de cómo están equipados los nuevos espacios de trabajo: su acceso a Internet, escritorios y sillas ergonómicas, más minutos o datos en su celular y, sin duda, más motivación y flexibilidad. Es el tiempo perfecto para aprender a desaprender, para volver a aprender. Se puede adquirir conocimientos nuevos cada día. Hoy más que nunca, las personas deben mantenerse actualizadas y vigentes. Es la oportunidad para desarrollar habilidades de pensamiento, liderazgo, manejo de equipos, orientación al cliente, etcétera.

Es un momento de transformación. Es un momento clave para que desde el área de Recursos Humanos se apoye a la eficiencia de las empresas. Es un momento para ser creativos, para motivar al talento humano, mantenerlo interesado, conectado y actualizado, con los recursos limitados. Dar seguridad en medio de la incertidumbre. Es en este contexto que la Universidad de Las Américas ha reforzado su programa de Maestría en Gestión del Talento Humano, mención en Desarrollo Organizacional, para impactar positivamente en la performance de los profesionales de RH ante el desafío de gestionar efectivamente al talento humano de las empresas, de cara a la “nueva normalidad”.

 
 
 

DANIEL MONTALVO FIGUEROA

Director de la Maestría en Gestión del Talento Humano, mención en Desarrollo Organizacional UDLA, Universidad de Las Américas

Fundada en 1994; UDLA, Universidad de Las Américas ofrece programas de pregrado, posgrado y educación continua, incluyendo el programa de Maestría en Gestión del Talento Humano, mención en Desarrollo Organizacional.

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