Cuatro tendencias de talento que están transformando el entorno laboral

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La relación empleadoempleador está evolucionando a pasos agigantados y ha propiciado una dinámica mucho más horizontal. Simultáneamente, la tecnología y el acceso a la información empoderan cada vez más a las personas, lo que da lugar a estándares elevados tanto de los empleados como de los candidatos más prometedores. Frente a ello, las compañías deben cuidar y reforzar su marca empleadora para atraer a los mejores profesionales.

E

l talento de hoy es más vocal. Las personas quieren ser parte de una organización que tenga un papel activo dentro de la sociedad y que produzca un impacto positivo en las comunidades (Edelman, Trust Barometer, 2019). La flexibilidad, la transparencia y las evaluaciones objetivas ya no son vistas como beneficios o alicientes diferenciadores, sino como la nueva normalidad. El Reporte Global de Tendencias de Talento (LinkedIn, 2019), un estudio realizado anualmente, reveló cuatro tendencias que están transformando el entorno laboral. En primer lugar, destaca la prevalencia de las habilidades blandas (soft skills) con respecto a las habilidades duras (hard skills). Por otro lado, el trabajo flexible se está volviendo imprescindible para el futuro de la empleabilidad. Adicionalmente, las políticas para la prevención de abusos y la transparencia salarial son dos tendencias de suma relevancia al interior de las compañías para fomentar una atmósfera de trabajo sana donde los empleados puedan desarrollar todo su potencial.

 

HABILIDADES IRREEMPLAZABLES

La inteligencia artificial, los nuevos formatos de aprendizaje y la automatización han transformado la realidad laboral. La cuarta revolución industrial se ha consolidado como la cúspide de una serie de transformaciones técnicas que cambiaron para siempre la faz de la tierra y las vidas de todos sus habitantes. No obstante, las máquinas no pueden competir con las habilidades blandas (Wladawsky-Berger; 2018). La creatividad, adaptabilidad, persuasión, colaboración y la buena administración del tiempo son esencialmente humanas. Además, la tecnología tiene caducidad, pero las habilidades blandas son atemporales. Los expertos en talento aseguran que, si bien las habilidades duras son la credencial inicial de cualquier candidato durante un proceso de selección, las habilidades blandas son las que le hacen ganar el puesto. Sin embargo, las habilidades blandas implican grandes retos durante los procesos de selección, ya que son mucho menos evidentes que las habilidades duras y frecuentemente pasan desapercibidas debido a sesgos inconscientes. Es por ello que las organizaciones están invirtiendo en metodologías de evaluación de habilidades blandas basadas en inteligencia artificial o implementando procesos de reclutamiento en los que se conforman equipos de trabajo para ver a los candidatos colaborando con otras personas. En general, es importante saber qué habilidades blandas valora cada organización para contratar talento que cuente con ellas, lo cual es una de las mejores maneras de asegurarse de que no sólo se está contratando a los mejores profesionales, sino a los profesionales adecuados para una empresa en particular.

 

TRABAJAR CUANDO SEA, DONDE SEA

Frente a la mayor libertad que ofrecen los entornos laborales cada vez más conectados, los empleados esperan contar con la opción de un horario hecho a su medida para balancear el trabajo con el resto de sus vidas. Los distintos estilos de vida requieren distintas soluciones. Las personas con discapacidad o problemas de salud, los padres de familia y cuidadores, así como los individuos que se trasladan al trabajo desde zonas rurales o desfavorecidas, por mencionar algunos ejemplos, se benefician de poder fijar horarios según sus necesidades específicas. Sin duda, la flexibilidad es un gran punto a favor que atraerá a candidatos de diversas generaciones, perfiles y capacidades. Indiscutiblemente, la flexibilidad conlleva retos en temas de colaboración y no es una solución aplicable a todas las industrias. Sin embargo, se ha demostrado que empoderar a los empleados para que trabajen donde y cuando sea aumenta la productividad y promueve la retención de talento.

 

La transparencia combate tanto las especulaciones negativas como la desconfianza al interior de una empresa, pero la transparencia en sí no es la meta final. Lo más importante es garantizar que cada persona reciba un pago justo y se eliminen las brechas salariales por género, condición física o cualquier otro motivo.

UNA CULTURA DE RESPETO COMO LA BASE DE UN ENTORNO LABORAL SEGURO

 

En años recientes, la cultura del respeto al interior de las compañías ha cobrado más relevancia que nunca. La lucha por los derechos de la mujer y la diversidad preparó el camino para que cada vez más personas alcen la voz frente a los abusos. Una de cada siete personas en México, Estados Unidos, Canadá, Argentina, Inglaterra, Australia y en regiones como el Noreste de África y el Sudeste Asiático consideran que las políticas antiabuso son cruciales en cualquier entorno laboral (LinkedIn, 2019). Muchas empresas cuentan con políticas antiabuso y protocolos de comunicación para que los empleados reporten cualquier tipo de abuso y se tomen las medidas correspondientes.

Paralelamente, las empresas pueden reforzar sus mecanismos antiabuso al explicitar detalladamente cuáles son las conductas deseables y cuáles son las conductas tóxicas que se deben evitar. La confianza se basa en tener definiciones claras de qué se considera abuso y cómo se puede evitar. También, un buen entrenamiento y comunicación les ayudan a los empleados a sortear toda clase de situaciones indeseables para que las personas se sientan seguras y valoradas.

 

TRANSPARENCIA SALARIAL

Uno de los tabús más generalizados en el mundo laboral tiene que ver con la remuneración. Ya sea porque revelar los rangos salariales se percibe como una práctica poco convencional, un obstáculo para la negociación o una causa de conflictos entre empleados, sigue siendo un tema confidencial. Cada vez es más sabido que los beneficios de la transparencia salarial superan con creces los supuestos riesgos de revelar cuánto ganan los empleados. 

Los expertos en talento aseguran que, si bien las habilidades duras son la credencial inicial de cualquier candidato durante un proceso de selección, las habilidades blandas son las que le hacen ganar el puesto.

En primer lugar, la transparencia da lugar a expectativas salariales informadas entre los candidatos. Aunado a lo anterior, ser transparente es una manera eficaz de despejar rumores sobre diferencias de pago entre personas ocupando los mismos puestos, lo cual puede afectar considerablemente la moral y perjudicar la retención (Pérez, 2017). Es un hecho que la transparencia combate tanto las especulaciones negativas como la desconfianza al interior de una empresa, pero la transparencia en sí no es la meta final. Lo más importante es garantizar que cada persona reciba un pago justo y se eliminen las brechas salariales por género, condición física o cualquier otro motivo. El panorama competitivo de la actualidad está orillando a las empresas a adoptar una relación empleado-empleador más igualitaria.

Frente a ello, es importante atender las necesidades particulares de los equipos de trabajo al interior de las organizaciones, con miras a crear entornos positivos donde las personas puedan realizar sus sueños profesionales. Conforme la tecnología y los cambios culturales sigan transformando las dinámicas en la relación empleado-empleador, será cada vez más necesario que las empresas entiendan y aprovechen los desafíos del presente para enfrentarse a los retos del futuro. Así, las organizaciones que se concentren en buscar habilidades blandas, así como en ofrecer flexibilidad y transparencia salarial dentro de un entorno reforzado con políticas antiabuso, estarán mejor preparadas para tomar decisiones más inteligentes en temas de talento y generar una cultura de trabajo sólida al interior, que se expandirá hacia el exterior. Con ello, las empresas podrán consolidar marcas empleadoras más fuertes y atractivas que además tendrán un impacto positivo en la sociedad.

 

 

RAMIRO LUZ

Director de Soluciones de Talento de LinkedIn para Hispanoamérica