Cómo Impacta la Automatización a los Recursos Humanos

Gabriela Méndez Carbajal
Directora Ejecutiva, Evolucione

Cuando el checo Karel Capek propuso la palabra “robot” (en checo robotnik, que signifi ca trabajador) para darle nombre a los humanos artifi ciales producidos en masa, que eventualmente aniquilan a la raza humana en su obra de teatro R.U.R. de 1920, no imaginó el impacto que esta palabra tendría en los siglos siguientes.

Es difícil defi nir la palabra en la actualidad, dado que ha venido evolucionando con el tiempo. Generalmente la asociamos con entes que tienen sensores para obtener información del medio, que tienen la capacidad de desenvolverse y pueden emular procesos cognitivos de manera autónoma. La realidad es que han surgido por la necesidad de ahorrar esfuerzo físico y mental. A partir de la Revolución Industrial que inicia en la década de 1780, el desarrollo tecnológico ha sido incesante. Hasta la fecha, las máquinas y computadoras no han desplazado por completo al ser humano, sino que han modifi cado las labores con las cuales se procuraba un ingreso. Pasamos de una gran cantidad de hábiles artesanos en el siglo XVIII a la especialización de grandes cantidades de obreros en pequeñas partes de un proceso productivo.

La carrera por la productividad ha acelerado su paso y el uso de inteligencia artificial, máquinas, algoritmos y dispositivos para desempeñar tareas humanas va en aumento. Algunos estudios demuestran que la computarización de los procesos de producción ha conducido a una disminución de los salarios en las actividades laborales rutinarias (Vázquez Bravo, 2013). La Organización Mundial del Trabajo (2017) presentó unas estadísticas que muestran que a nivel mundial la generación de empleos ha crecido en más de un billón de plazas (comparando niveles de empleos de 1991 contra 2016); sin embargo, si se compara la tasa de empleos contra población económicamente activa, el margen se ha reducido (ver gráfico).

El reemplazo de empleos por robots en México y Latinoamérica

El cambio tecnológico es el mayor impulsor de crecimiento y desarrollo. Desde 2010 el número de robots que operan en industrias ha venido incrementándose a un promedio de 9% anual (ILO, 2017). Los estudios que hablan de la generación o destrucción de trabajos bajo el contexto del cambio tecnológico proveen información relevante del cambio natural que se presentará en los empleos. De acuerdo al estudio más reciente de la firma McKinsey & Company (2017), en México el 52% de los empleos pueden ser automatizados, es decir, reemplazados por robots o máquinas. Traducido al número de empleos, estamos hablando de que 25.5 millones de los 49.3 millones de trabajos podrían ser sustituidos. Para que veamos mayores evidencias, de acuerdo a la Asociación Industrial Robótica (Amandan, 2015), entre 2014 y 2015 en México se triplicaron las órdenes de compra de robots, llegando a las 6,320 unidades.

¿Cuáles son los empleos que serán o no sustituidos, en el corto plazo, por robots?

De acuerdo al reporte McKinsey, en la siguiente década la automatización borrará por completo sólo algunos de los empleos actuales, pero afectará en mayor o menor grado a la gran mayoría de los puestos que existen —60% de los empleos verán parte de sus funciones automatizarse en el corto plazo—. El estudio se enfocó en analizar actividades de trabajo que se ejecutan como parte de una ocupación, para evaluar qué tan técnicamente factible es la automatización de la actividad. Los trabajos físicos predecibles, el procesamiento de información y la recolección de datos tienen altas factibilidades de automatizarse, mientras que actividades como la administración o guía de otros y la aplicación de la experiencia, tienen menor probabilidad. Sin embargo, la automatización depende de más factores, no sólo de la factibilidad técnica. El estudio menciona otros cuatro: costos de automatizar; escasez, habilidad y costo de los recursos humanos; beneficios de la automatización contra los costos laborales de la sustitución; y factores regulatorios y de aceptación social.

Los empleos del futuro

De acuerdo al Foro Económico Mundial de 2016, se espera que el 65% de los niños que en este año están entrando a la primaria terminarán trabajando en puestos que aún no existen. Para 2020, más de un tercio de las habilidades básicas de la mayoría de las ocupaciones estará compuesto por habilidades que hoy no son consideradas cruciales. Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne de la Universidad de Oxford realizaron un estudio, en 2013, cuyo objetivo era calcular la probabilidad de automatización de los empleos durante los próximos 20 años. De acuerdo a sus resultados, sectores como servicios, papelería y oficina, comunicaciones y transportación son los de mayor riesgo de desaparecer. Actividades que implican una mayor interacción humana son las que presentan menor riesgo, como son las que involucran habilidades gerenciales de negociación y persuasión, las creativas, las de conocimiento abstracto y de resolución de conflictos.

Los nuevos retos de Recursos Humanos ante la automatización

Si bien la automatización tiene claros beneficios de desempeño y productividad para las empresas, el asunto es más complicado para los individuos. La Organización Mundial del (ILO, 2017) plantea que uno de los retos que se nos presenta como humanidad ante el avance tecnológico es el saber repartir el beneficio. Los responsables de las áreas de Recursos Humanos tenemos ante nosotros un reto muy importante. Primero debemos notar que, aunque los estudios nos dicen que existen muchos empleos que “pueden ser reemplazados”, no quiere decir que “vayan a ser reemplazados”. De acuerdo al panorama que se viene pronosticando, es menester evolucionar e innovar en políticas que ayuden a nuestros trabajadores y a nuestras instituciones a adaptarse al impacto de la automatización sobre los empleos. La OMT (ILO, 2017) plantea que los costos que implicarán a las empresas el movimiento de personal y de recursos debido al cambio tecnológico puede ser catastrófico para aquellas organizaciones que no se preparen previamente.

Veo dos actividades primordiales para RH: replantear los esquemas de la educación y entrenamiento, así como reformular el sentido de vida de los colaboradores. Para el primer punto, es necesario que las personas se involucren cada vez más con las máquinas y los robots, para que vayan adquiriendo nuevas habilidades que puedan ser requeridas en el futuro. Este es el camino que ha mostrado la modernidad: cuando llegan nuevas herramientas al trabajo, mueren ciertos empleos pero surgen nuevos que requieren habilidades diferentes. El trabajar en planes que aporten habilidades para el trabajo del futuro es fundamental. También se pueden plantear políticas que fomenten que los mismos trabajadores busquen el soporte para adquirir habilidades y competencias que serán necesarias en el futuro del trabajo.

El segundo punto es más profundo porque el ser humano, al ser desplazado por máquinas, también tendrá que encontrar un sentido de vida diferente. Hemos aprendido que trabajar es la manera de ganarnos la vida, y muchos no concebimos una vida sin trabajo. ¿Qué pasará mañana si los empleos dejan de existir? Quizá surjan nuevas formas productivas de ganar dinero que hoy no nos imaginamos. Por lo pronto es responsabilidad de los líderes cuestionar el sentido de vida de los colaboradores y reorientar la cultura empresarial para tocar temas más humanos y holísticos. El avance tecnológico es una realidad y en el terreno laboral presenta diversos beneficios y oportunidades para mejorar. Sabemos que los empleos que hoy conocemos serán muy diferentes en cinco o diez años. El impacto es considerado hasta el nivel de considerarse la Cuarta Revolución importante en la humanidad. Podemos tomar una posición pasiva ante el cambio, pero esto nos puede acarrear costos muy altos.

El papel activo de RH toma un sentido relevante y comprometido con las organizaciones, ya que no sólo se trata de gestionar adecuadamente, sino de dar dirección y generar las condiciones adecuadas para que los trabajadores vivan experiencias que les permitan tener un sentido de vida diferente y aprovechar los beneficios que la automatización traerá. El fomento del desarrollo del talento hacia las habilidades que los trabajos del futuro solicitarán y darán un mayor sentido de vida a los trabajadores son dos acciones puntuales que quedan de tarea.


Evolucione fue fundada en 2002, por Ulises Mejía Berdeja y Gabriela Méndez Carbajal. Se especializa en subcontratación de personal, maquila de nómina, promotoría y reclutamiento. Cuenta con 15 ofi cinas y 207 empleados en el territorio nacional. Ha sido reconocida con: Responsible Sourcing por Bureau Veritas, ISO 9001:2008 y transición ISO 9001:2015 por Sai Global.

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